Cruzadas de la Luz

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 Corasztraza, el Príncipe Sombrío

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DM-Wolf
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MensajeTema: Corasztraza, el Príncipe Sombrío   Dom Dic 04, 2011 10:44 am

-Corasztraza, el Príncipe Sombrío-

-Los primeros años y orígenes-

Roshnak, mi mano derecha, creo que ya ha llegado la hora de que sepas algunas cosas antes de que me marche en esta expedición que tengo muy mal presentimiento de ella, ten este pergamino, ábrelo. ¿Ves quién ese hombre dibujado ahí? Bueno, soy yo, mi yo hace un siglo atrás cuando me llamaba Kashard Leonseph y mi hermana se llama Kriss Leonseph. Nuestro padre Malasztraza nos creó por así decirlo, la verdad es que no suele hablarnos de nuestro origen, él nos creó en el continente de Valdamir, llamado así por la gran ciudad situada ahí, nuestro padre tomó su forma humana y nos crió desde pequeños, enseñándonos a luchar y nos enviaba también a las escuelas de Valdamir, nunca nos faltó nada de nada, aunque su manera de criarnos era bastante estricta y dura, teníamos una vida bastante lujuriosa con mi padre quien era bastante reconocido por el continente y debido a esto tenía mucha influencia dentro de Valdamir. El primer día que empezamos con el combate seriamente con Surrasztraz mi hermana fue cuando teníamos doce trece años, desde entonces desarrollamos nuestro cuerpo físicamente como psicológicamente para mantenernos en perfectas condiciones durante combates, guerras y todo eso. Pasaron los años rápidamente, completamos nuestros estudios y ya teníamos veinte años, estábamos entrenados para el combate más que para trabajar como algún noble. El día en que nuestro padre, Malasztraza, dijo que ya era hora de que nosotros nos encargaremos de nuestras vidas llegó muy rápido pero estábamos bastante preparados, nos dio una cierta cantidad de oro y conseguimos equipo en la herrería que solía ir mi padre, nos compramos el equipaje para andar en las afueras de la ciudad y por el Bosque Profundo como lo llamaban, luego de vestirnos y equipar nuestras guadañas decidimos ir a la puerta de la ciudad y ahí estábamos, aquí comenzó mi vida como guerrero junto a Surrasztraz.

-Primeros enfrentamiento reales-
Abrimos las puertas de la ciudad y salimos, entramos en las profundidades del bosque y matábamos a todo ser hostil que se nos cruzaba, hubo un momento en el que acabamos con un grupo de bandidos que nos intentaron asaltar, eran demasiados ya que sabían que íbamos bien armados. Recuerdo que nos amenazaron con matarnos pero fueron amenazas que no les sirvieron de nada, aún así tuvieron la insolencia de atacarnos, el primero intentó darme un puñetazo pero le detuve el brazo y lo lancé al suelo, luego sin más lo maté enterrándole toda la guadaña en la espalda, en ese momento recordé lo que decía mi padre: "Hagan lo que quieran pero no hagan algo que los conlleve a lo caótico y fuera de la ley." él odiaba a los bandidos más que nada y fui tomándoles odio también a medida que pasó el tiempo. Luego atacó un segundo bandido a mi hermana, pero fácilmente lo lanzó al suelo igual que yo y le cogió los brazos aprovechando que estaba boca abajo y tiró fuertemente de ellos dejando al bandido fuera de combate a quien mató luego de la misma manera que yo, ambos ya le habíamos cogido odio a los bandidos. Finalmente matamos a todos no te cuento detalles porque todos al fin y al cabo murieron, pero si quieres saber también como los matábamos tú me lo dices y ya.

Acampamos esa noche en el bosque y no ocurrió nada interesante, luego a la mañana siguiente partimos, llegamos a una cueva bastante lejana ya de la ciudad en la que encontramos a un dragón rojo, no dialogamos porque con éste no se podía y optamos por luchar con mi hermana, sí, fue nuestro primer dragón que asesinamos. Al salir de la cueva volvíamos a la ciudad para comprar una casa, no podíamos llevar una vida entera en campamentos en medio del bosque o durmiendo de posada en posada, al volver pudimos comprar una no muy grande pero de buen tamaño para dos personas, allí fuimos coleccionando nuestros trofeos del combate como las cabezas, cuernos de minotauros y esas cosas. Tiempo después fuimos ganando influencia, tanta influencia que el mismo Rey de Valdamir nos mandó a buscar y nos invitó a su castillo para conversar acerca de un tema. Nosotros aceptamos y fuimos a su castillo, desde ese día empezamos a usar nuestra manera de enseñar a combatir de manera estricta con otros. Ahora te cuento por qué.


-La vida en el ejército real-
Asistimos a aquella reunión con el rey, nos dio la bienvenida, sin embargo sorprendido porque éramos de la raza tiflin nos preguntó acerca de nuestros orígenes, nosotros solo le contábamos lo que sabíamos y como nos crió nuestro padre, le contábamos acerca de lo estricto que era con el combate y el entrenamiento, tardamos horas y horas en contarle todo lo que habíamos vivido hasta el momento y al terminar convencido dijo que en el ejército faltaban instructores estrictos, entonces nos ofreció unirnos al ejército, ambos aceptamos pero fue la primera vez que nos separaron con Surrasztraz, fue algo duro ya que yo la amaba mucho, era mi hermana y nunca nos separaron, fue entonces ahí donde empecé a conocer a nueva gente, aunque acerca de Surrasztraz no supe mucho más porque el reino era tan grande que tuve que comprarme una casa al otro lado del continente y ella por el otro lado, nos habían separado.

Los primeros días me costaba aceptarlo, pero era parte del trabajo y tenía que seguir adelante, tal vez me cruzaría nuevamente con ella. El primer día me dejaron a cargo de un grupo de novatos, entre ellos había una linda y joven mujer de veinte años, yo ya tenía veintidós, me gustó bastante la verdad, sus cabellos rubios cayendo por sus hombros, sus ojos verdes y su sonrisa coqueta, era la primera vez que sentía ese sentimiento tan raro, me gustaba y me había enamorado de ella, sin embargo mi padre nunca me habló de esto así que hice lo que mejor pude por conquistarla y lo logré, pero no contaré más porque después de todo eso es solo algo específico de mi vida y no me gustaría hablar de esa mujer.

Ese día logre instruir a todos los soldados y salieron todos como unos verdaderos soldados, estrictos y duros en cuanto al trabajo, me sentía orgulloso de mí y de lo que me había enseñado mi padre, me gustaría haberlo visto algún día para mostrarle lo que fui logrando con el tiempo, pasaron años hasta que cumplí veintiséis y se podría decir que en cierta forma instruí a medio ejército con lo estricto y duro que era con ellos. En cuanto a la mujer que me enamoré, Amanda, nunca más la vi, desapareció y nunca supe más de ella, la extrañé por un tiempo pero acepté que debería olvidarme de ella y seguir adelante, sobretodo con lo que me iban a encomendar, que cambió completamente mi vida.


-Una misión del Rey Harrate-
El último día que estuve en Valdamir... como olvidarlo, era una mañana de invierno, hacía bastante frío y de paso habían abierto una feria en la plaza de la ciudad, había gente caminando de aquí y gente corriendo por allá y tal. Yo solo me dirigía al castillo del Rey Harrate al cual llegué en un par de horas, el viaje era largo y la ciudad excesivamente grande. Cuando llegué me encontré con mi hermana luego de años, nos abrazamos fuertemente y nos contamos nuestras cosas que hicimos mientras nos tuvieron separados. Fuimos a la sala del trono y el Rey nos encomendó una importante misión que era ir a explorar nuevos continentes junto a Surrasztraz, me sentía afortunado porque volveríamos a estar juntos con el hecho de poblar un continente nuevo al menos por eso, no sabía lo que ocurriría luego de eso. Entonces con la misión aceptada, fuimos al distrito de los muelles de Valdamir y partimos rumbo al nuevo continente llamado hasta entonces "Las Tierras del Este" donde tardamos semanas en llegar.

-La supuesta muerte de los Príncipes Sombríos-
Habíamos llegado, desembarcamos todos, los soldados llevaban la misma armadura que llevan actualmente los guardias de Daemonheim, nos organizamos en unas horas a pesar del frío que calaba los huesos y empezamos rápidamente a explorar y buscar algún lugar donde acampar, pero todo salió mal al menos para nuestra división que fue atacada por un rival de mi padre, Lord Thamir, lástima que hasta entonces no era tan poderoso de lo que soy ahora, atacó al escuadrón y murieron, mi hermana también quedaba solo yo y me dejé llevar por la ira atacándolo con una sed de sangre que ni te imaginas, sin embargo, caí en batalla y fue bastante raro, suena raro también que te diga que caí estando vivo aquí pero mi padre me ha vuelto a la vida y ahora mismo te contaré como fue todo eso.

-La resurreción y el título de Príncipe-
No recuerdo mucho que ocurrió luego del combate, solo recuerdo haber despertado en una habitación oscura, me sentía raro y luego me fui dando cuenta de unos cambios físicos que habían en mí, recuerdo que lo primero que hice fue mirarme las manos, estaban pálida y me gustaba, sentía algo en la espalda y decidí ir a mirarme a un espejo que había por la habitación, me giré un poco para verme en el espejo y me llevé la sorpresa de que tenía alas, sí, alas infernales y de paso me di cuenta que tenía otra armadura, una armadura oscura que me gustó bastante y la llevo hasta el día de hoy, en cuanto a la guadaña fue algo que encontré al salir de la habitación, me di cuenta que habían más guerreros vestidos como yo, llevaban hachas ardientes y se veían bastante poderosos en combate los saludé pero ellos me decían o "mi señor", "Príncipe" y cosas por el estilo, la verdad es que aún no entendía nada mientras caminaba por un pasillo hasta llegar a una sala de tronos, habían dos, Surrasztraz estaba sentada en uno me saludaba con su mano la muy mona y estaba igual que yo pero no me había fijado en sus ojos que eran de color rojo rubí, brillaban y me pregunté si tenía los mismos ojos y fue cierto, me senté en el trono al lado de ella sin enterarme mucho de lo que ocurría ahí, entonces cuando me senté apareció nuestro padre en su forma de demonio y nos explicó todo, esa fortaleza que era parte de su reinado ahora nos pertenecía a nosotros y debíamos gobernar de la manera que más nos gustara y que desde ahora seríamos Corasztraza y Surrasztraz los Príncipes Sombríos el asunto me gustaba, tenía bastante poder entonces llamándome Príncipe Corasztraza, mi hermana lo mismo, Princesa Surrasztraz y así pasaron los años hasta cumplirse un siglo practicábamos siempre en el combate y nos hemos hecho unos guerreros bastante poderosos en ese tiempo.

Habían pasado ya cien años o un siglo, nada podía derrotarnos hasta ahora, me senté en el trono junto a Surrasztraz y entonces... ahí empezaron a ocurrir las cosas extrañas en Reino del Este, debíamos investigar que era lo que ocurría, todo apenas empezaba.

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MensajeTema: Re: Corasztraza, el Príncipe Sombrío   Dom Dic 04, 2011 1:23 pm

que extensa....me mataste la ganas de leer....más rato la reviso xD
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ibri0n



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MensajeTema: Re: Corasztraza, el Príncipe Sombrío   Lun Dic 05, 2011 4:14 am

Vaya...Buena Hisotira, aunque le falta un poco de SAL.....jajaja Percecta
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MensajeTema: Re: Corasztraza, el Príncipe Sombrío   Hoy a las 6:44 am

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